CRISTO CRUCIFICADO 1630-1635
martes, 26 de agosto de 2014
lunes, 18 de agosto de 2014
CABEZA DE CRISTO EL GRECO
CABEZA DE CRISTO 1587-1596
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Cabeza de Cristoóleo sobre lienzo 61x 46 cm Nârodi, Gallerie, Praga |
Al igual que en la Santa Faz, en la cabeza de Cristo, El Greco vuelve a mostrar su fae la capacidad de introspección psicológica, sabiendo impregnar el rostro de una profunda emoción, ajena a la impasibilidad mayestática de la divinidad.
Tema extraño en El Greco, era, sin embargo, uno de los capítulos más demandados por la clientela española que se había acostumbrado al formato de medio busto típico de la concepción flamenca del cuadro de devoción en el que se presenta a Cristo Varón de dolores acompañado de su Madre. De este modo, proliferan en la colección españolas los lienzos parejos con Madre e Hijo. El propio Felipe II le encargaba a Tiziano la doble composición para su oratorio privado. No es de extrañar que la aparición de este tema en el catálogo del cretense obedezca a una petición concreta, pues no vuelve a ser tratado, salvo en una ocasión más .
La de Praga es la única firmada y procedente probablemente de la colección del conde de Quinto , vendida en Paris en 1862 . Ya en el inventario del pintor hecho en 1614 figuraba una " cabeza de Cristo " título real de la composición que en ocasiones se ha interpretado como un " Cristo en éxtasis " , fruto del misticismo que impregnó la historiografía de Doménikos . A diferencia de sus compatriotas, El Greco no concibe un Varón de dolores ya que prescinde de todos los símbolos de la Pasión , incluida la construcción de espinas. A cambio, aislado y sobre un fondo neutro se recorta una admirable cabeza , ligeramente ladeada y con la mirada en alto, dirigida a algún punto fuera del cuadro. El cabello se recoge a un lado cayendo sobre el hombro en profusos rizos dando una preeminencia extraña a la cabellera de Jesús . El nimbo de forma romboidal es aquí más evidente que en otras ocasiones y dota a la composición de una mayor simbolismo
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La Virgen Maria 1587-1596 óleo sobre lienzo 52x37 cm Musée des Beaux Arts , Estraburgo |
La
cabeza de la Virgen, con la que seguramente hace pareja, también se
rodea de un resplandor especial que sirve de contrapunto a la mirada
serena que dirige al espectador . Con la toca azul y túnica blanca , El
Greco mantiene la tradición iconográfica de la Virgen en su aspecto de
Mater dolorosa aunque sin el dramatismo que tiene la versión de Berlín,
en la que incluye una serie de matices que le dan un aire más emotivo.
En todo caso, , el precedente formal de ambas se halla en los tipos
femeninos que El Greco incluye en El Expolio . Allí, la Virgen ya se
presenta con el hábito azul cubriendo el griñón y con leves diferencias
en el rostro. El mismo también que se repite en la escena de Cristo
despidiéndose de su madre Otra versión es la que se halla en el Museo
del Prado , de menor tamaño y firmada .
A
juício de Camón Aznar , estas composiciones parecen más bien "
proyectos para estampas populares " tan del gusto de la espiritualidad
propia de finales del siglo XVI en la que era habitual el uso de
grabados que ayudaran y acompañaran la meditación.
Bibliografía : " El Greco "Martinez Burgos, Palma
Edic Libsa
Tamara Tamaral
18-08-2014
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sábado, 16 de agosto de 2014
DESPUÉS DEL BAÑO JOAQUIN SOROLLA
DESPUÉS DEL BAÑO 1902
viernes, 15 de agosto de 2014
LOS POSTES AZULES Nº 11 JACKSION POLLOCK
LOS POSTES AZULES Nº 11, 1952
BELLONA REMBRANDT
Esta
es la primera de un pequeño grupo de alegorías personificadas por la
figura de una diosa o heroína de la Antigüedad, que Rembrandt pintó
entre 1633 y 1635 y con el que experimentó una nueva forma de contar
historias.
Bellona, diosa romana de la guerra , está representada de tres cuartos, con el cuerpo ligeramente ladeado hacía la izquierda y el rostro de frente, mirando directamente al espectador . Está de pie delante de un objeto, quizá una mesa, que le separa del fondo arquitectónico de muro y arco junto al que están apoyadas unas lamzas. Lleva coraza plateada sobre un vestido verde y dorado y un chaleco de terciopelo bordado en oro y con pedrería . El casco está adornado con una cabeza de león dorada y un gran pencho de plumas verdes. Con la mano derecha sujeta la empuñadura de la espada y con la izquierda un gran escudo. La readiografía revela que inicialmente era al revés, de forma que sólo se veía la parte posterior del escudo. Es difícil que Rembrandt se equivocara al representar a la diosa zurda. Por ello, este cambio compositivo hubo de estar determinado por el deseo de mostrar el escudo labrado con la cabeza de Medusa que posiblemente Rembrandt, coleccionista apasionado, habría adquirido durante el proceso de elaboración del cuadro. Lo vuelve a utilizar en Minerva, pintada dos años después . Pero, además y sobre todo, la cabeza de Medusa era el tema de un cuadro entonces propiedad del comerciante holandés Nicolaes Sabier , pintado por Rubens ( Viena, Kunsthistoriches Museum ) el maestro con el que Rembrandth, en su búsqueda de nuevos modos de representación, se está confrontando en este cuadro.
Esta confrontación resulta evidente, en primer lugar, en el tipo femenino elegido. Durante mucho tiempo se quiso ver en esta figura el retrato de Saskia van Uylenburgh. Sin embargo, este rostro un tanto vulgar, de ojos abultados, doble barbilla y abundante cabellera rizada , nada tiene que ver con los los delicados rasgos de la entonces prometida de Rembrandt que conocemos por un retrato dibujado de esos mismos años , mientras que sus contundentes formas si parecen remedar el ideal de belleza rubensiano. El escaso detallismo del rostro y la fuerte plasticidad de su modelado, tan ajeno al tratamiento empleado por el pintor en los retratos de esos mismos años , está justificado precisamente por el hecho de ser una figura imaginaria. Sin embargo, también el planteamiento de la composición anuncia algo nuevo.En efecto, ya no se trata de una pequeña escena de gabinete, como las que Rembrandt había venido pintando desde su instalación en Amsterdam, protagonizada por varias figuras de pequeño tamaño colocadas en un paisaje o en un amplio interior; sino de un lienzo de gran formato ocupado por una sola figura de gran tamaño , situada en el primer plano, fuertemente ilominada y recortada contra un fondo negro y en penumbra. Pero además, un colorido brillante sustituye las tonalidades pardas y verdes anteriores.
Nada se sabe a ciencia cierta sobre este encargo. Puesto que durante el siglo XVII ,Bellona aparece en la literatura holandesa y en alegorías y panfletos políticos como personifícación de la guerra, se ha querido asociar este cuadro con la fígura del príncipe Frederik Hendrik y sus seguidores, que en 1633 eran partidarios de no firmar la tregua con España- En este contexto, la elección de un tipo femenino local para representar a la diosa podría estar relacionado con la reivindicación de Holanda como nueva nación dispuesta a defenderse , lo que parece ratificar el hecho de que el nombre de la diosa figure inscrito en holandés en el escudo
Bellona, diosa romana de la guerra , está representada de tres cuartos, con el cuerpo ligeramente ladeado hacía la izquierda y el rostro de frente, mirando directamente al espectador . Está de pie delante de un objeto, quizá una mesa, que le separa del fondo arquitectónico de muro y arco junto al que están apoyadas unas lamzas. Lleva coraza plateada sobre un vestido verde y dorado y un chaleco de terciopelo bordado en oro y con pedrería . El casco está adornado con una cabeza de león dorada y un gran pencho de plumas verdes. Con la mano derecha sujeta la empuñadura de la espada y con la izquierda un gran escudo. La readiografía revela que inicialmente era al revés, de forma que sólo se veía la parte posterior del escudo. Es difícil que Rembrandt se equivocara al representar a la diosa zurda. Por ello, este cambio compositivo hubo de estar determinado por el deseo de mostrar el escudo labrado con la cabeza de Medusa que posiblemente Rembrandt, coleccionista apasionado, habría adquirido durante el proceso de elaboración del cuadro. Lo vuelve a utilizar en Minerva, pintada dos años después . Pero, además y sobre todo, la cabeza de Medusa era el tema de un cuadro entonces propiedad del comerciante holandés Nicolaes Sabier , pintado por Rubens ( Viena, Kunsthistoriches Museum ) el maestro con el que Rembrandth, en su búsqueda de nuevos modos de representación, se está confrontando en este cuadro.
Esta confrontación resulta evidente, en primer lugar, en el tipo femenino elegido. Durante mucho tiempo se quiso ver en esta figura el retrato de Saskia van Uylenburgh. Sin embargo, este rostro un tanto vulgar, de ojos abultados, doble barbilla y abundante cabellera rizada , nada tiene que ver con los los delicados rasgos de la entonces prometida de Rembrandt que conocemos por un retrato dibujado de esos mismos años , mientras que sus contundentes formas si parecen remedar el ideal de belleza rubensiano. El escaso detallismo del rostro y la fuerte plasticidad de su modelado, tan ajeno al tratamiento empleado por el pintor en los retratos de esos mismos años , está justificado precisamente por el hecho de ser una figura imaginaria. Sin embargo, también el planteamiento de la composición anuncia algo nuevo.En efecto, ya no se trata de una pequeña escena de gabinete, como las que Rembrandt había venido pintando desde su instalación en Amsterdam, protagonizada por varias figuras de pequeño tamaño colocadas en un paisaje o en un amplio interior; sino de un lienzo de gran formato ocupado por una sola figura de gran tamaño , situada en el primer plano, fuertemente ilominada y recortada contra un fondo negro y en penumbra. Pero además, un colorido brillante sustituye las tonalidades pardas y verdes anteriores.
Nada se sabe a ciencia cierta sobre este encargo. Puesto que durante el siglo XVII ,Bellona aparece en la literatura holandesa y en alegorías y panfletos políticos como personifícación de la guerra, se ha querido asociar este cuadro con la fígura del príncipe Frederik Hendrik y sus seguidores, que en 1633 eran partidarios de no firmar la tregua con España- En este contexto, la elección de un tipo femenino local para representar a la diosa podría estar relacionado con la reivindicación de Holanda como nueva nación dispuesta a defenderse , lo que parece ratificar el hecho de que el nombre de la diosa figure inscrito en holandés en el escudo
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Marte de Velázquez, 1640
óleo sobre lienzo 181x99 cm Madrid, Museo Nacional del Prado |
Sea como fuere, lo cierto es que esta imagen de Rembrandt nada tiene de feroz. La espada no está ensangrentada , como aparece en la iconografía tradicional de esta diosa y, además ni siquiera la sujeta alzada. El arte antiheroico y casi hogareño de esta representación de la diosa , que tradicionalmente personificaba la parte más sangrienta y cruel de la guerra, no puede por menos que traernos a la memoria el Marte de Velázquez. Ambos aparecen responder a un mismo deseo de " inmortalizar " a los dioses
Bibliografía : Rembrandt, " Pintores de Historia "
Tamara Tamaral
15-08-2014
LA CONDESA DE CHINCHÓN FRANCISCO DE GOYA
LA CONDESA DE CHINCHÓN 1800
jueves, 14 de agosto de 2014
CALA DE SAN VICENTE JOAQUIN SOROLLA
CALA DE SAN VICENTE 1919
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CALA DE SAN VICENTE óleo sobre lienzo 51,3 x 73 cm Museo Sorolla de Palma de Mallorca |
Abordar el género paisajístico es un reto en cualquier circunstancia y más cuando se trata de un pintor comoSorolla .¿ Qué es propiamente un paisaje ? ¿ Admite en su interior alguna figura humana ? ¿ Cabe definirloexclusivamente por su temática , o bien se precisa incluir también elementos formales ? .
Ramiro de Maeztu dijo que Sorolla pintaba los retratos como paisajes , oponiéndolo a Bastien- Lepage , que proponía justo lo contrario , pintar los paisajes como si fueran retratos ; se percibe en el argumento la tradicional dicotomia entre " interior y exterior "
entre subjetivización y objetivismo a la que resulta relativamente fácil derivar hacía la oposición " realismo " versus " idealismo " que, en efecto,fue el contexto ideológico en el que crecieron muchas de las críticas a Sorolla .
Precisamente el mayor rasgo de modernidad en Sorolla consistió en subjetivizar todo exterior y objetivizar cualquier interioridad, suprimiendo, pues, las barreras construidas artificialmente entre ambos conceptos . En nuestro pintor el paisaje estuvo presente desde los comienzos , bien en cuadros o apuntes sin más motivo que la naturaleza o los escenarios urbanos vacíos, bien acompañados de figuras
En Cala de San Vicente , pintado cuando había concluido la decoración para la Hispanic Society,viajó en agosto de 1919 a Palma de Mallorca .Ejecutó varios cuadros de la cala de San Vicente con el Cavall Bernat, levantándose al fondo como en esta pintura que estamos comentando En este paisaje es observable el proceso de simplificación de las formas y de intensificación de los aspectos líricos del color que tienden ya hacía la abstracción.
Esta cala de San Vicente es otra obra maestra de Sorolla . El comienzo del mar divide el cuadro en dos partes En la parte superior Sorolla ha pintado las nubes de color rosado y pequeñas pinceladas grises , posiblemnte puede que fuese pintado en el atardecer . Junto a las nubes y, en la parte derecha del cuadro aparecen unos peñascos en los que predomina una gran gama de matices del color marrón y que se prolonga en la embarcación que está situada justamente al lado de las rocas y , que parece confundirse con éstas.
En el mar parecen reflejarse las nubes rosadas y las pinceladas marrones que Sorolla ha situado en la parte izquierda del cuadro parecen tambiénun reflejo de las pequeñas rocas que están junto a ellas
Por último, decir que Sorolla como he señalado antes ha creado otra " obra maestra " por esa sinfonía de colores que son impresionistas , pero ya insinúa un cambio hacía la abstracción por la simplificación de las formas y colores.
Bibliografía : Sorolla, Edic " Museo del Prado ·
Tamara Tamaral
14.08-2014
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